Iglesia de San Pedro
Características
La Iglesia de San Pedro, situada en el corazón del Monasterio de Los Jerónimos, es una de las joyas arquitectónicas del barroco murciano. De planta en cruz latina, con nave central y dos laterales comunicadas por capillas, combina la sobriedad monacal exterior con un interior ricamente ornamentado, ejemplo del arte y la espiritualidad del siglo XVIII. En su construcción y decoración participaron maestros como Fray Antonio de San José, Fray Pedro de San Agustín, Juan García “el Portugués” y José Balaguer, figuras clave en el patrimonio artístico regional.
Historia
Erigida en la primera mitad del siglo XVIII, la iglesia formaba parte esencial del conjunto monástico jerónimo, sirviendo como centro espiritual para la comunidad y las poblaciones vecinas. A lo largo de su historia sufrió pérdidas patrimoniales tras la Desamortización de Mendizábal y la Guerra Civil, aunque conserva su esencia barroca original. Hoy, su restauración y conservación bajo la tutela de la Universidad Católica San Antonio de Murcia aseguran la preservación de uno de los templos más emblemáticos de la región.
Usos
Actualmente, la Iglesia de San Pedro es un espacio sagrado y académico donde la UCAM celebra actos institucionales, liturgias universitarias y eventos culturales. Además de su función religiosa, representa el vínculo espiritual y patrimonial que une la historia del monasterio con la misión humanista y cristiana de la universidad.
Características
La Iglesia de San Pedro, situada en el corazón del Monasterio de Los Jerónimos, es una de las joyas arquitectónicas del barroco murciano. De planta en cruz latina, con nave central y dos laterales comunicadas por capillas, combina la sobriedad monacal exterior con un interior ricamente ornamentado, ejemplo del arte y la espiritualidad del siglo XVIII. En su construcción y decoración participaron maestros como Fray Antonio de San José, Fray Pedro de San Agustín, Juan García “el Portugués” y José Balaguer, figuras clave en el patrimonio artístico regional.
Historia
Erigida en la primera mitad del siglo XVIII, la iglesia formaba parte esencial del conjunto monástico jerónimo, sirviendo como centro espiritual para la comunidad y las poblaciones vecinas. A lo largo de su historia sufrió pérdidas patrimoniales tras la Desamortización de Mendizábal y la Guerra Civil, aunque conserva su esencia barroca original. Hoy, su restauración y conservación bajo la tutela de la Universidad Católica San Antonio de Murcia aseguran la preservación de uno de los templos más emblemáticos de la región.
Usos
Actualmente, la Iglesia de San Pedro es un espacio sagrado y académico donde la UCAM celebra actos institucionales, liturgias universitarias y eventos culturales. Además de su función religiosa, representa el vínculo espiritual y patrimonial que une la historia del monasterio con la misión humanista y cristiana de la universidad.
Características
La Iglesia de San Pedro, situada en el corazón del Monasterio de Los Jerónimos, es una de las joyas arquitectónicas del barroco murciano. De planta en cruz latina, con nave central y dos laterales comunicadas por capillas, combina la sobriedad monacal exterior con un interior ricamente ornamentado, ejemplo del arte y la espiritualidad del siglo XVIII. En su construcción y decoración participaron maestros como Fray Antonio de San José, Fray Pedro de San Agustín, Juan García “el Portugués” y José Balaguer, figuras clave en el patrimonio artístico regional.
Historia
Erigida en la primera mitad del siglo XVIII, la iglesia formaba parte esencial del conjunto monástico jerónimo, sirviendo como centro espiritual para la comunidad y las poblaciones vecinas. A lo largo de su historia sufrió pérdidas patrimoniales tras la Desamortización de Mendizábal y la Guerra Civil, aunque conserva su esencia barroca original. Hoy, su restauración y conservación bajo la tutela de la Universidad Católica San Antonio de Murcia aseguran la preservación de uno de los templos más emblemáticos de la región.
Usos
Actualmente, la Iglesia de San Pedro es un espacio sagrado y académico donde la UCAM celebra actos institucionales, liturgias universitarias y eventos culturales. Además de su función religiosa, representa el vínculo espiritual y patrimonial que une la historia del monasterio con la misión humanista y cristiana de la universidad.














